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Y yo he entrado atropellando, casi sin pedir permiso, así la ocasión lo quiso porque me estoy enojando. Mucho a mí me están retando, ahora se agregó Roberto, ya que me dice, por cierto, que además soy un Don Juan y que las voy de galán dejándome un gran entuerto. Yo lo dije al ingresar cuando me di a conocer, soy malo y lo puede ver: «mejores podrá encontrar». Y le vuelvo a asegurar que soy horrible payando malísimo soy rimando y de métrica espantosa, mis coplas son desastrosas, lo admito, no ando arrugando. Como malo soy «junado», por algo soy perseguido, pocas veces bienvenido y las más, soy ignorado. Esto no me ha amedrentado recurro a todas mis mañas, aunque yo lo hago sin saña, tan solo quiero payar a nadie quiero dañar, ¡no soy de mala calaña! Les «robo» a algunos poetas, más al canto popular, pero debo asegurar que lo hago en forma discreta. Y le digo en forma escueta estoy en la encrucijada si seguir en la payada o dedicarme a otra cosa tal vez la venta de rosas o simplemente hacer nada. Mi problema no es dinero sino lo que ahora sigue: ¡el talento me persigue pero yo soy más ligero! Ahora quiero ser sincero esto a mi me gusta mucho y aunque yo no esté muy ducho lo intento de todas formas hago payadas sin normas aunque no valgan un pucho. Por ejemplo ayer pensando se me ocurrió una payada que yo no sé si es pavada pero que ya estoy planteando. Ahora voy anticipando de lo que se trata esto espero no ser molesto tan solo es adivinanza y tengo mucha confianza que la descubrirá presto. Musical yo puedo ser y relojera otras veces, también, por si le parece, sensata a más no poder, hasta a veces parecer una medida cualquiera la que a veces vocifera dentro de un arma de fuego. Espero que me de luego una respuesta sincera. Ahora me voy retirando, ya le cedo el turno a Ana, sin querer hacer macanas yo voy a seguir cantando. Por eso les voy dejando con mis ganas juveniles cuarenta y tres, de los miles más cinco, de las centenas con ochenta, las decenas y retomo mis carriles. Junado/junao (lunfardo) = Persona o cosa vista o conocida. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo)
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Resulta que a mí me toca el trabajo de «hombre bueno», se lo digo al que es ajeno porque extrañeza provoca que quien habla el sexo troca, pareciendo peregrino que el género femenino lo convierta en el de hombre, y es que así tiene por nombre quien media en un desatino. Es figura del Derecho Con síntesis yo no puedo Es que «a buen entendedor...» Intenté ser bien concisa, En las cuentas ya me meto |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
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Mfsbrrdd… ¡mecachis!, no me salen las palabras, ¿es magia de abracadabra? ¡Que se acallen los mariachis! Mi índice en la boca está ¡chis! ¡Callad! A todos les pido, destocarse es lo debido pues con pasos de gigante ya no rima como antes el «payador perseguido». Me ha asaltado a mí un resuello, no he podido coger tino, su aporte ha sido divino, ante usted inclino el cuello, ¡qué menos hacer por ello, qué majestuosa poesía! Ya quisiera que sea mía esa tremenda avidez de soltar con lucidez cual si fuera una elegía. No quiero pensar yo mal como negando su mente, ¡pero es que es tan diferente lo que escribía con lo actual! que este cambio radical operado en su oratoria lo introduce ya en la Gloria y si esto fuera un concurso con su florido discurso podría ya cantar victoria. Es que hasta en el corolario le salió esta redacción redonda como un balón de fútbol (reglamentario) ya que en verso extraordinario sin que la rima se pierda hace que el polvo yo muerda dejando una adivinanza y buscando semejanza, mi mente ya no concuerda. Yo casi me desintegro empezando por las uñas ¡Cuánta riqueza que acuña! No sabe cuánto me alegro, mas,… ¿sabe lo que es un «negro» usado en literatura? Porque si a mí usted me apura leer sus versos me deja la mosca tras de la oreja con este cambio de hechura. No me quedan ya más fuerzas después de tanta alabanza, mi intelecto ya está en danza y espero que no se tuerza, por cierto ¿con quién almuerza? Porque compartiendo mesa puede ser que mi cabeza aprenda de su intelecto y yo asumo, por defecto, que pago la cuenta nuesa. Y mencionando la cuenta recuerdo que me olvidé, por rendirle culto a usted, que lo que aquí se regenta es que resulte opulenta de letras y educación, a Ana pido perdón, cuarenta y seis son los miles ¡ay si fueran mis abriles! Dos, tres, nueve de rondón. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España). 2006 |
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Hoy no es muy larga mi entrada ahora mi tiempo es escaso y no es que me «vaya al mazo», mis cosas son complicadas. Es que quiero hacer payadas que bien decorosas sean, no me gustan cosas feas por eso estoy estudiando, décimas ejercitando, señores pasen y vean. Uno, cuatro y cinco riman y dos con tres, justamente, ocho y nueve solamente y esto casi se termina. Y mi mente se ilumina si junto seis, siete y diez y no sufriré traspiés si los logro acomodar para poderlos rimar al derecho y al revés. Los versos, cosa curiosa, riman simétricamente casi tan perfectamente que son una cosa hermosa. Como esto es verso y no prosa deberé tener cuidado no dar pasos al costado seguir el mismo camino poniéndole mucho tino aunque me encuentre cansado. A mí me cuesta un montón encontrar justas palabras y aunque diga abracadabra no logro armar la oración. Es que dada la ocasión cuando me pongo a rimar me da gran trabajo armar los versos de esta manera la cosa se hace fulera para poder terminar. La métrica, con razón, mucho a mí se me complica, el verso agranda o achica de acuerdo a su acentuación. O es igual, en ocasión de ser grave la palabra espero mi mente se abra para hacer métrica justa, esto si que a mi me asusta y mas, a veces me traba. Hay vocales que juntar y pasa a ser desastroso no digo que escandaloso pero que hacen trabajar. Tampoco le quiero hablar de la rima y su variante consonante o asonante ya que esto es cosa ingrata aunque yo meta la pata igual yo sigo adelante. Para mi próxima entrada dejo al «negro» y mi respuesta (digo, si no le molesta), vuelvo al curso de payada. Emprendo mi retirada dejándole hasta mi vuelta «el muerto» (y no armo revuelta) por mil, más seiscientos treinta, ahora nada me amedrenta, ya la cosa está resuelta.
«El muerto» es el número 47 en
la jerga de los jugadores de quiniela. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo)
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| 49.000 |
Pretendía ser muy concisa por cuestiones laborales, no voy a explicarles cuales, no hace falta ser precisa, mas dejo de ser remisa y me lanzo de cabeza, aunque delito de lesa redacción les pareciera, no lo dice una extranjera sino Ana, gironesa. En mi aportación pasada con buena tipografía comenté que no sabía la solución adecuada de la adivinanza dada, y al no poder dar respuesta, replicar, o dar contesta a pregunta original, como ignorante integral ésta aquí se manifiesta. Al final resultó «cuerda» la solución con aserto que muy bien dijo Roberto aunque en sus versos se pierda, lo cierto es que soy muy lerda, para otras cosas ligera, no me tomen por cualquiera pues conservo aún mi honor y a veces por un «favor» yo daría lo que fuera. Les aclaro, por las dudas, que todo lo aquí antedicho obedece así al capricho de la rima, siempre aguda, no quiero que nadie acuda a los anuncios de «varios» que en ciertos hebdomadarios aparecen con reclamos: «acompañándolo vamos en sus viajes de empresario». Se imaginan leer: «Ana estudiante de Girona, permanecerá en la zona apenas una semana, dejarlo para mañana es perder una ocasión, las medidas de ella son en los extremos noventa y de cintura sesenta, no lo hace por profesión». Decir esto yo prefiero, aunque parezca tolete, pues conmigo no se meten los que aquí comparecieron y me tienen de florero, me duele no saben cuanto, los saludos los aguanto mas quiero moverme algo porque creo que yo valgo para más que vestir santos. Que cada uno lo coja como mejor le convenga, voy terminando mi arenga pues lo dicho me sonroja y completando la hoja les dejo la cantidad: Cuatro y nueve de verdad y de final triple cero. ¡Un total número entero, miren que casualidad! |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
| 50.000 |
¡Cincuenta mil a la vista! Ya se oye por todas partes. ¿Quién hizo esta obra de arte? ¿Quién puede ser el artista? Y sigue buscando pistas la curiosa muchedumbre por arribar a la cumbre de la gran antología, busca de noche, de día, con el sol o con la lumbre. En el pueblo, en las plazas y en las grandes capitales los rumores a raudales se escuchan entre las masas y con noticias escasas de la zona de su origen el universo ya exige conocer de qué planeta vinieron estos profetas y hacia dónde se dirigen. Algunos dicen que fluyen por un designio divino, otro que dice es ladino en un delirio concluye: un perseguido rehuye de un ofuscado hermeneuta que tiene su base en Ceuta, en la Pampa o en Canarias, hasta en Girona, y hay varias que consultan terapeuta. Es así que en esta cosa que empezó por travesura una cuestión es segura: es fruto de la ingeniosa, rocambolesca, rumbosa, acción de varios chalados que su tiempo han dedicado a su modo soltar rienda y admite cualquier enmienda pues a nadie se ha coartado. Es así como arribamos, letra a letra, verso a verso, con elementos dispersos, pero con igual marchamo, a liar en este ramo al perseguido y a Paco a Ana y al Nono carraco y a Roberto que les habla, haciendo rasa la tabla cincuenta mil les destaco. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España). 2006 |
| 50.800 |
A todos los payadores yo saludo y felicito de mi boca sale un grito: ¡cincuenta mil, son amores! Son unos grandes cantores Roberto, Ana y el jovato. Quiero compartir un rato la alegría del momento y con total sentimiento de rimar mis coplas trato. Un «negro» en literatura de la pluma es mercenario un escritor medio otario de esos que nunca figuran pero que sí se aseguran ganar con ello el sustento. Van por la vida contentos para otros escribiendo versos y prosas haciendo y así pasan sus momentos. Al canario he contestado la adivinanza en cuestión y aprovecho la ocasión para seguir enredando. Por eso le estoy planteando este dilema que sigue: hay algo que me persigue tratándome de alcanzar mas nunca podrá lograr porque yo «ando de ligue». Hoy fue pequeña mi entrada, mañana un examen doy y es por eso que me voy a estudiar sobre payadas. Entonces en retirada yo les dejo (así rimando) cincuenta mil ¿van contando? mas ochocientos clavados, ya por hoy he terminado y ahora me voy marchando.
Estar o andar de ligue
(lunfardo) = Tener mucha suerte en el juego y, |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo)
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| 51.600 |
Van mis felicitaciones, por este logro alcanzado, los cincuenta mil logrados, a todos sin excepciones. Una mezcla de emociones yo tengo en este momento y me encuentro muy contento cuando yo miró hacia atrás y brindo por muchos más que haremos y así lo siento. Aunque yo no esté payando a esto yo lo voy siguiendo y ahora le voy diciendo: «payador» me está asombrando. Al fin se está acostumbrando «en serio» a hacer las cosas que sin ser esplendorosas han tomado ya sus formas, que respetan ciertas normas y al menos son decorosas. Saludo a la catalana Roberto y Paco también y les digo cien por cien que lo mío no es macana. En unas pocas semanas a unirme yo volveré con mi alma regresaré mis payadas a cantar y las décimas rimar ¡lo prometo y cumpliré! Yo ya me estoy retirando sólo quise compartir y ahora les quiero decir lo que les estoy legando. Que Paco vaya contando, quedan como regalito cincuenta y un mil, justito, y agrego seiscientos más, ya no tengo vuelta atrás entonces: ¡hasta prontito! |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). 2006 |
| 52.400 |
Por lo que se ve ahora toca glosar este aniversario, ¿o será quizás... «letrario» lo que entre todos se evoca? Esta situación provoca preguntar si un nombre existe porque el evento reviste que sea bien denominado pues con todo lo glosado que sea N. N. es muy triste. Es que no todos los días se llega a cincuenta mil, salvo espíritu gentil, como el de esta clerecía, que a cualquiera desafía a que supere esta marca y hasta que llegue la parca (tendrá mucho que esperar) proseguirán sin parar los que en payadas se embarcan. Vida es lo que le sobra a este apéndice de «Juegos» mas yo preveo que luego, sin recurrir a maniobra, será tan grande esta obra que mayor será este hijo y esta página, de fijo, de la «red» trascenderá y español o «catalá» en libertad yo lo elijo. No me siento iluminada para seguir en el tema sin conocer el problema que me tiene aquí trabada, por eso en esta payada termino yo este agasajo, fruto de un arduo trabajo, con las cincuenta y dos mil cuatrocientas, ¡qué senil!, que les dejo y ya me bajo. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
| 53.437 |
No me siento satisfecho con mi participación al llegar al colofón (cincuenta mil que hemos hecho) pues después de tanto trecho me salió una cosa insulsa digna de toda repulsa que desmerece este lar y que trato de arreglar si es que el jefe no me expulsa. Realicé varios intentos tocando muchos asuntos y ninguno en el conjunto produjo deslumbramiento por lo que en ese momento evitando un varapalo aproveché un intervalo y pregunté al jefe Paco ¿cuál de entre todos destaco? y él eligió el menos malo. Por lo que Ana hace mención a ninguno se le escapa que en este lado del mapa hay crisis de inspiración, perdonen el sofocón pero las cien mil esperan y de todas las maneras habrá a ellas que arribar, aunque vengan al lugar a ayudarnos desde afuera. Muchas cosas yo almaceno para cuando desembuche porque quiero que me escuche el «payador», hombre bueno, y asombrado del reestreno que apareció en el festejo «Nono Lolo», le aconsejo que por aquí vuelva pronto para aumentar este monto que me tiene a mi perplejo. Y ya voy cortando el rollo de esta breve intervención y les doy mi conclusión: «No está el horno para bollos». ¿Me hará falta algún apoyo para crecer mi autoestima? Completaré aquí mi rima: cincuenta y tres mil por un lado más cuatrocientas, bordado, y treinta y siete, ¡me anima! |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España). 2006 |
| 55.200 |
Hoy vengo medio tristón, yo el examen reprobé, no crean que no estudié, ya que sabía un montón. Mas yo pasé un papelón porque nada combinaba, yo pie con bola no daba y tan nervioso me puse que casi me descompuse porque yo nada rimaba. Que escribiera, me ordenaron, una décima cualquiera sobre lo que yo quisiera y ahí mismito me mataron. Lo que ellos no calcularon es lo nervioso que estaba, las palabras no encontraba para así hacerlas rimar y en décimas combinar y esto fue lo que quedaba. ESTABA sobre la tierra y sobre la mano ESTABA, porque yo lo digo, ESTABA, y no pretendo armar guerra. ESTABA en una yerra, como un entretenimiento, y justo en este momento me dirijo a usted señor y tanto como un favor ¿qué ESTABA? vaya diciendo. ¡Inentendible!, marcaron, y mi ánimo se fue al suelo, no había para mí consuelo, justito ahí me bocharon. Para nada se apiadaron, no me tuvieron confianza, arruinaron mi esperanza y reprobado pusieron, ellos cuenta no se dieron que sólo era adivinanza. Queda un recuperatorio para el que yo me preparo que espero sea más claro y no tan condenatorio. Preparo mi repertorio para volver a rendir, yo me quiero redimir payando con toda mi alma, quiero mantener la calma «pa'» no volver a sufrir. Ahora yo le hablo a Roberto le digo sinceramente todo lo suyo realmente es super bueno, por cierto. No se meta en un entuerto y siga como lo ha hecho, usted caminó gran trecho en forma muy decorosa y si no salen las cosas a las balas ponga el pecho. Su falta de inspiración no debe ser preocupante y para nada angustiante, sólo es cosa de ocasión. De esto yo sé un montón porque yo con eso vivo, no soy de hablar sin motivos y espero que usted me crea que me he visto en muchas feas pero aún así sobrevivo. Yo tampoco hoy descollé, estuve bastante pobre, casi sin nada que sobre y ya les dije porqué. Aunque mantengo mi fe de volverme payador, o tan solo buen cantor, yo quiero seguir creciendo mis décimas componiendo, por eso les pongo amor. Antes de mi retirada va mi saludo Ana y Paco y, aunque no esté, al jovato ya que sigue esta payada, Y medias entremezcladas le dejo para que tengan cincuenta y cinco mil ¿cuentan? con más doscientos, justito, me voy cantando bajito espero no me arrepienta. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo)
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